30

Y como quien no quiere la cosa… aquí los tengo: 30 añazos!! Dios… parece que fue ayer cuando, como cada año, soplaba mis velas en lo jardines de ‘La Pastora’ (@ranciosevillano sabe de donde hablo😉 ) Luego mi madre no se olvidaba de colocar la piñata de marras, una idea tan desafortunada… qué mal rato pasaba yo… ¿habrá cosa más injusta que una piñata? No se me olvidará ese momento en que yo tiraba del cordelito y todas las pirañas a las que yo había invitado personalmente se abalanzaban sobre mí para coger las chucherías mientras yo, contenida dos metros más atrás, miraba impotente. Luego tenía que pasar la vergüenza de apelar a la caridad cristiana de alguna de esas pirañas que habían reptado por el albero de La Pastora. ¡Qué drama! ¡que era mi cumpleaños! en fin… Como diría mi Pepa, una piñata no es más que una metáfora de la vida, aquí el que no corre vuela, y yo sigo siendo la tonta prudente que mira en la distancia. ¡Pese a mis 30!

Cumpleaños

El caso es que, para desdramatizar, quiero autoconvencerme de que puede que tenga razón todo el que me dice que los 30 es la mejor edad.

Hace tiempo encontré esta poesía que Álex de la Nuez escribió a Martina Klein cuando cumplió los 30, la guardé y esperé que llegara el 12 de septiembre de 2012 para releerla.

Y sucede que AHORA es el momento.

“Sucede que empiezas a vivir
Que la novela empieza a cobrar sentido
Que los miedos se asustan al ver tu determinación
Que tus palabras ya no balbucean
Sucede que ahora es el momento
Sucede que el momento es ahora
Que no hay tormenta sin sol
Que no hay sol sin tu sonrisa
Que si tú no estás no hay sol ni sombra.
Que llegó la hora de decir esta es mi palabra
Que preguntando se llega
Que te mereces lo que eres
Que eres lo que mereces.
Sucede que estás y siempre estuviste
Sucede que lo hiciste, lo haces y lo harás
Que empieza lo bueno
Que naces y renaces
Que no es casualidad
Sucede que empiezas a vivir
Que 30 años no es nada
Que feliz la mirada
Que se pare el mundo
Que empiece la vida”

No es un buen día para comenzar

Hoy no es un buen día para comenzar. 13 de febrero

No es que sea supersticiosa pero no me gusta el día de hoy aunque he de reconocer que siempre ha estado presente en mi vida, es más, antes de que yo naciera ya el 13 de febrero hizo acto de presencia en el DNI de mi madre, justo al lado de la frase ‘Fecha de Nacimiento’ pero la pobre ni siquiera había nacido ese día, lo había hecho diez días antes pero mi abuelo pensó que no tenía importancia y ya de paso él se ahorraba la multa por haber olvidado inscribir a la niña.

Mi abuelo acertó de lleno, 30 años después a mi madre la contrataban gracias a ‘haber nacido’ el 13 de febrero. Su jefa tenía dos currículums, no sabía por cuál decantarse hasta que vio la fecha de nacimiento de mi madre y pensó que si había nacido el mismo día que ella no debía ser mala. No se equivocaba😉

Podía haberse quedado la cosa en un par de simples anécdotas de no haber sido porque hoy hace ocho años que el 13 de febrero volvió a hacerse notar una vez más. Ese día se marchó Conchita la del Cascabel, mi abuela.

Mi abuela Concha nació en un corral de vecinos del centro de Sevilla, en el barrio de la Macarena, en su patio había un gato con un cascabel, por eso la llamaban así. También le decían la de los jazmines porque en la época de ‘la hambre’ ella se ganaba unas perrillas haciendo moñas de jazmines para las muchachas de su barrio. Ya se sabe que en los pueblos y en los barrios de toda la vida una va heredando el apodo familiar, ‘la del cascabel’ no nos lo quita ya nadie, qué mejor nombre para este blog. Nunca me ha gustado escribir pero cuando se marchó nos dejó llenos de historias que en su día escuchamos o vivimos y que hoy merecen expresarse de otra manera.